¡Tierra, como no decirte Madre, si en ti se gestó mi vida!
Gracias a ti, a tu sol, a tu agua, a tu aire, se hizo una armonía entre minerales, vegetales y animales convirtiéndote en planeta de vida!
Cómo no llamarte casa si en ti apoyo mis pies, me bañas con tu agua, me acaricias con tu aire y me das sabores!
Perdona Madre a tu vida inteligente que te está matando atacando otras vidas, propiciando recalentamientos, deforestaciones, erosiones y contaminado el suelo, agua y aire, sentenciando así la posteridad.
No podemos creer que todo esto sea maldad, sino ignorancia; la humanidad piensa que los recursos naturales por ser naturales, no tienen límite...
Madre, para reconstruirte nos debemos dividir en grupos haciendo propuestas en el lugar que nos encontremos.
Aquí en Medellín, Colombia se formó un grupo haciendo muestras para controlar erosiones en las quebradas, ambientando para que la comunidad se pasee disfrutando de jardines y bosques. Este grupo cree que la concientización es urgente.
Pedimos a las autoridades nacionales y mundiales, a las organizaciones ecológicas nos consienticen mediante conferencias y talleres.